Hemos crecido temiendo la llegada de este momento. Nos dijeron que la menopausia es el principio del fin, un declive, una pérdida. Pero, si la miramos con otros ojos o si en lugar de verla como un adiós, la abrazamos como un umbral hacia una nueva forma de ser mujer puede que encontremos una época de plenitud, sabiduría y confort interno.